HISTORIA DE LA SORPRENDENTE, MILAGROSA Y SAGRADA ÁLOE VERA O SÁBILA
- El Áloe Vera, ó Sábila considerada milagrosa y poderosa planta maravilla de la medicina natural, conocida en el Antiguo Egipto como “la planta de la inmortalidad“, llamada también “la planta bíblica” por las reiteradas menciones que se hace de ella en el Antiguo y Nuevo Testamento, de propiedades curativas excepcionales y reconocida por sus bondades para el tratamiento y cura de múltiples dolencias y enfermedades.
- Se cree que el nombre de áloe vera es de origen árabe, derivado de “alloeh” que significa en “amargo y brillante”. Por otro lado se le atribuye su nombre “sabila” a una deformación del vocablo “cabira“, que en arábigo antiguo significa “planta espinosa”. También se dice que “vera” podría provenir del latín y significa “verdad”, con lo cual nos encontraríamos de acuerdo a su etimología, con una amarga y brillante verdad la que esconde dentro la planta de áloe vera.
- El Áloe ya limpiaba las toxinas del agua y del aire hace Millones de Años, exactamente igual que hace hoy en día.
Los Sumerios ya usaban el Áloe para curarse, tablillas de la época de los Reyes de Akkad ya muestran recetas de medicinas hechas con Áloe. Hermes Trimegistro enseñó a los Egipcios a usar el Áloe Vera para curar 200 enfermedades mortales. Para los Mayas, el Áloe fue una “planta sagrada” por sus propiedades Regeneradoras, como muchas otras religiones le atribuían el Poder de la Vida Eterna y la Eterna Juventud. En la India, hace ya 5,000 años, escribieron los mejores médicos indios en el libro del Ayurveda, el como el Áloe es magnífico para el hígado, el sistema digestivo y respiratorio, contra quemaduras, cortes, heridas, e incluso contra la vaginitis o el herpes vaginal.
Y en la
Antigua China, el Áloe Vera fue considerado “el remedio Armónico”. Y si miramos los dibujos del pintor
oficial del Emperador Fu-Hsi, 2,800 años Antes de Cristo (hace 4,800 años),
vemos al Médico del Emperador colocando hojas de Áloe Vera, cortadas y
abiertas, sobre las heridas de un Héroe,
para curarle.
En
Babilonia, el Áloe era muy considerada como Medicina, tal y como podemos ver en
las Tablas Babilónicas. En la
época Griega, en el 333 antes de Cristo, Alejandro Magno usaba el Áloe como
medicina para sus valientes soldados, porque el propio Aristóteles lo uso para salvar la vida de
Alejandro de la herida mortal de una
flecha. Tan convencido quedó Alejandro Magno de la Importancia
de poseer Áloe Vera, que abandonó todos sus planes de conquista y dando media vuelta fue a conquistar
la Isla de Socrota, que estaba “llena de
Áloe”. Sólo tras asegurar de esta forma el
suministro de Áloe para sus Ejércitos, continuó sus Famosas
Conquistas por toda Asia.
En
África, se usaba el Áloe como parte importante de los rituales espirituales. Y
algunas tribus como los Bantúes, conseguían curar con ella, hasta enfermedades
venéreas. Los Árabes recogían el Áloe
del Desierto, y procesandolo de formas ingeniosas,
lo vendían como “la planta que todo lo cura” en Persia y en la India, donde era comprada con afán.
Armadas
con el Áloe Vera, las Brujas de la edad media consiguieron curar una infinidad
de enfermedades “incurables”.
Mahatma
Gandhi declaro, que sólo podía sobrevivir a sus larguísimos ayunos, gracias al
Áloe.
En los
Años 30, en Estados Unidos, los Rayos X producían enormes quemaduras en los
doctores y enfermeros que trabajaban con dichas máquinas en su día a día. Hasta
que el Dr. Collins descubrió que el Áloe Vera era el ÚNICO remedio capaz de
curar esas heridas.
A partir
del Áloe, el Dr. Collins comercializó una pomada que fue un Gran Éxito entre
todos los operarios de Rayos x de los Estados Unidos. Pronto, descubrieron que
el Áloe Vera también curaba quemaduras
por agua caliente, fuego, sol, e incluso alergias y úlceras crónicas.
Cuando en
Agosto de 1945 cayeron las Horribles Bombas Atómicas de Hiroshima y Nagasaki
cerca de 140,000 Personas que sobrevivieron quedaron con unas graves quemaduras
por todo el cuerpo. Ningún medicamento, ninguna crema, ningún compuesto animal
o vegetal curaba esas horribles quemaduras atómicas.
NADA
curaba esas quemaduras, pero, sin embargo, el Áloe Vera SI las curaba! De
hecho, las curaba tanto, que tras 3 meses de tratamiento la piel quedaba
Completamente Lozana y Nueva, de tal forma que parecía que tales quemaduras jamás habían existido.
Como
vemos, a lo largo de Milenios, el Áloe ha sido considerado como una “Planta
Milagrosa”, y usada por los Sabios y Médicos de todas las grandes
civilizaciones para curar enfermedades que, según la medicina moderna, no
debería ser posible curar.
EN LA NATURALEZA ESTA LA SANACIÓN!

