lunes, 26 de noviembre de 2012

MILAGROSA Y SAGRADA ÁLOE VERA



HISTORIA DE LA SORPRENDENTE, MILAGROSA Y SAGRADA  ÁLOE VERA O SÁBILA


  • El Áloe Vera, ó Sábila  considerada milagrosa y poderosa planta maravilla de la medicina natural, conocida en el Antiguo Egipto como “la planta de la inmortalidad“, llamada también “la planta bíblica” por las reiteradas menciones que se hace de ella en el Antiguo y Nuevo Testamento, de propiedades curativas excepcionales y reconocida por sus bondades para el tratamiento y cura de múltiples dolencias y enfermedades.
  • Se cree que el nombre de áloe vera es de origen árabe, derivado de “alloeh” que significa en “amargo y brillante”. Por otro lado se le atribuye su nombre “sabila” a una deformación del vocablo “cabira“, que en arábigo antiguo significa “planta espinosa”. También se dice que “vera” podría provenir del latín y significa “verdad”, con lo cual nos encontraríamos de acuerdo a su etimología, con una amarga y brillante verdad la que esconde dentro la planta de áloe vera.
  • El Áloe ya limpiaba las toxinas del agua y del aire hace Millones de Años, exactamente igual que hace hoy en día.  
El Áloe es conocido desde épocas antiquísimas.

Los Sumerios ya usaban  el Áloe para curarse, tablillas de la época de los Reyes de Akkad ya muestran recetas de medicinas hechas con Áloe.  Hermes Trimegistro enseñó a los Egipcios a usar el Áloe Vera para  curar 200 enfermedades mortales. Para los Mayas, el Áloe fue una “planta sagrada” por sus propiedades   Regeneradoras, como muchas otras religiones le atribuían el Poder de la Vida Eterna y la Eterna Juventud.  En la India, hace ya 5,000 años, escribieron los mejores médicos  indios en el libro del Ayurveda, el como el Áloe es magnífico para el hígado, el sistema digestivo y respiratorio, contra quemaduras,  cortes, heridas, e incluso contra la vaginitis o el herpes vaginal.

Y en la Antigua China, el Áloe Vera fue considerado “el remedio  Armónico”. Y si miramos los dibujos del pintor oficial del Emperador Fu-Hsi, 2,800 años Antes de Cristo (hace 4,800 años), vemos al Médico del Emperador colocando hojas de Áloe Vera, cortadas y abiertas, sobre  las heridas de un Héroe, para curarle.
En Babilonia, el Áloe era muy considerada como Medicina, tal y como podemos ver en las Tablas Babilónicas. En la época Griega, en el 333 antes de Cristo, Alejandro Magno usaba el Áloe como medicina para sus valientes soldados, porque el propio  Aristóteles lo uso para salvar la vida de Alejandro de la herida  mortal de una flecha. Tan convencido quedó Alejandro Magno de la Importancia de poseer Áloe Vera, que abandonó todos sus planes de  conquista y dando media vuelta fue a conquistar la Isla de Socrota,  que estaba “llena de Áloe”. Sólo tras asegurar de esta forma el  suministro de Áloe para sus Ejércitos, continuó sus Famosas Conquistas  por toda Asia.
En África, se usaba el Áloe como parte importante de los rituales espirituales. Y algunas tribus como los Bantúes, conseguían curar con ella, hasta enfermedades venéreas.  Los Árabes recogían el Áloe del Desierto, y procesandolo de formas  ingeniosas, lo vendían como “la planta que todo lo cura” en Persia y  en la India, donde era comprada con afán.
Armadas con el Áloe Vera, las Brujas de la edad media consiguieron curar una infinidad de enfermedades “incurables”.
Mahatma Gandhi declaro, que sólo podía sobrevivir a sus larguísimos ayunos, gracias al Áloe.

En los Años 30, en Estados Unidos, los Rayos X producían enormes quemaduras en los doctores y enfermeros que trabajaban con dichas máquinas en su día a día. Hasta que el Dr. Collins descubrió que el Áloe Vera era el ÚNICO remedio capaz de curar esas heridas.

A partir del Áloe, el Dr. Collins comercializó una pomada que fue un Gran Éxito entre todos los operarios de Rayos x de los Estados Unidos. Pronto, descubrieron que el  Áloe Vera también curaba quemaduras por agua caliente, fuego, sol, e incluso alergias y úlceras crónicas.

Cuando en Agosto de 1945 cayeron las Horribles Bombas Atómicas de Hiroshima y Nagasaki cerca de 140,000 Personas que sobrevivieron quedaron con unas graves quemaduras por todo el cuerpo. Ningún medicamento, ninguna crema, ningún compuesto animal o vegetal curaba esas horribles quemaduras atómicas.
NADA curaba esas quemaduras, pero, sin embargo, el Áloe Vera SI las curaba! De hecho, las curaba tanto, que tras 3 meses de tratamiento la piel quedaba Completamente Lozana y Nueva, de tal forma que parecía que tales  quemaduras jamás habían existido.

Como vemos, a lo largo de Milenios, el Áloe ha sido considerado como una “Planta Milagrosa”, y usada por los Sabios y Médicos de todas las grandes civilizaciones para curar enfermedades que, según la medicina moderna, no debería ser posible curar.

EN LA NATURALEZA ESTA LA SANACIÓN! 




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